Título en inglés : “The Kind of Worship God Desires, Part 1” [01:01:05 hr, video en “Recursos” de gty (Grace To You)].
http://www.gty.org/resources/Sermons/90-354_The-Kind-of-Worship-God-Desires-Part-1
Nota:
Para las citas bíblicas uso las versiones Reina Valera [RV] 1960 y
Nueva Versión Internacional [NVI], según el texto que sea más acorde a
la versión en inglés.
Me parece que este puede ser el momento adecuado para tratar el tema de la adoración.
Para
empezar, quiero decir que estoy agradecido del Señor por Su dirección,
al ayudarnos aquí, en Grace Church, a seguir siendo una iglesia
adoradora … cuando la iglesia evangélica que nos rodea está yendo en la
dirección opuesta.
Hay
dos cosas que matan la adoración. Una es la centralidad en el hombre … y
la otra es el pragmatismo. Ambas han llegado a dominar a lo que se
llama (los) evangélicos. Nuestra iglesia no ha sido víctima de ninguna
de las dos. No tenemos interés alguno en comprarnos /creer en /aceptar
/adoptar el pragmatismo, que es la idea de que vamos a hacer lo que
funcione, lo que produce el efecto que queremos, ni nos hemos comprado
/dejado embaucar por /tragado la idea de que la iglesia tiene que
reestructurarse, para agradar a los hombres.
Pero
somos una isla, creo, en medio de un agitado mar alrededor nuestro …
que está saliéndose /desbordándose con pragmatismo y centralismo en el
hombre.
Como
resultado, el movimiento evangélico de hoy ha abandonado en gran medida
la verdadera adoración. Cada vez más, parece ser -(comillas/ cierre de
comillas)- “música de adoración” algo como los últimos estertores /las
últimas boqueadas de alguien que es … incapaz de adorar … en tanto que
la -(comillas /cierre de comillas)- “música de adoración” aumenta, en
realidad, la adoración disminuye. Me parece que la iglesia evangélica
está realmente abandonado la adoración, la adoración verdadera. O, tal
vez, podríamos decirlo de otra manera: la iglesia evangélica ha decidido
adorar la cultura … eso es pragmatismo; o, adorar a los no creyentes …
eso es centralismo en el hombre … o, tal vez, adorar a su ingenioso
líder.
La
iglesia está ahora interesada en averiguar lo que el no-adorador desea …
el que no tiene relación con Dios en absoluto, y la Iglesia está
dispuesta a redefinirse en la dirección del no-adorador. De hecho, las
iglesias miden su éxito en el número de no-adoradores que pueden tener
en su edificio el domingo. Los cuentan … muy cuidadosamente. Y escriben
libros sobre cómo conseguir más no-adoradores en su culto de adoración …
cuanto más, mejor. De modo que el no-adorador se convierte en soberano
en la definición de lo que la Iglesia hace.
Esto
no es precisamente a lo que la Escritura nos llama. La Palabra de Dios
nos llama a la centralidad en Dios, a la adoración espiritual.
La
ilusión es [creer] que esta asamblea de gente centrada en el hombre,
pragmática, no-adoradora, a la que llaman iglesia, tiene el poder de
cambiar la vida de las personas; que una reunión de gente no-adoradora,
pragmática, diseñada para atraer a un no-adorador … tiene poder … para
llevar a ese no-adorador a convertirse en un adorador. Eso es muy poco
probable, sin embargo, puesto que un no-adorador asistiendo a una
iglesia no-adoradora no tendría idea alguna de lo que es adoración.
En
realidad, el mayor poder de evangelización radica /está en la verdadera
iglesia adorando … una reunión del verdadero pueblo de Dios
sinceramente adorándolo a Él … tiene el mayor poder colectivo del mundo,
para hacer creíble y eficaz el evangelio.
Otro
componente en juego en esto es lo que podríamos llamar, supongo, la
privatización de la espiritualidad. Estaba leyendo hoy en el periódico
un artículo sobre uno de los candidatos presidenciales, y el artículo no
era sorprendente. Decía que este candidato en particular tiene fe, pero
que su fe es un asunto privado. Eso define la espiritualidad de nuestro
tiempo … una espiritualidad que es personal; una fe que es privada. Mi
fe, dice esta persona, al igual que muchos hoy, es mía. Adoro a Dios a
mi manera; mi fe es muy importante para mí, pero es muy privada.
Si, por cierto, usted tiene una fe personal, suya propia … se la va a llevar al infierno.
No
nos juntamos como personas que tienen una fe personal y privada; nos
reunimos como personas que hemos hecho una confesión pública … de
nuestra fe, que no se contenta con menos, sino que está puesta
directamente en la persona del Señor Jesucristo, y en el evangelio que
tiene que se relaciona con Él. Pero, vivimos en un mundo donde todos
tienen derecho a su propia religión privada.
No
somos un grupo de personas con una fe privada celebrando la privacidad
de esa fe. Somos un grupo de personas con una fe pública que han hecho
esa confesión abiertamente, como ustedes oyeron en las aguas del
bautismo de esta noche. Y esa confesión es que … Jesús es Dios el Hijo
que vino al mundo y murió en una cruz y resucitó, para proveer la
salvación para nosotros. Creemos el contenido de la fe cristiana.
Sí,
tenemos una fe que es subjetiva; pero es una fe puesta en la historia,
que es objetiva. Nuestras reuniones están diseñadas para centrarse en
Dios, están diseñadas para honrar a Dios; están diseñadas para exaltarlo
a Él. Nos presentamos ante Dios para confesarle nuestros pecados a Él,
para renovar nuestro pacto de obedecerle a Él, para escucharlo hablar en
Su Palabra, para aprender más acerca de Él, para amarlo más a Él, para
servirlo más a Él. Y nuestra adoración se dirige a Él. Esta es la razón
por la que la iglesia se reúne. Esta es la razón por la que la verdadera
iglesia siempre se ha reunido: para adorar a Dios.
Es
por eso que cuando hace muchos años atrás construimos este edificio lo
llamamos Centro de Adoración, porque es donde nos reunimos para adorar;
no en forma privada, sino que todos nosotros, de común acuerdo, en la
misma forma abierta y pública. Oramos juntos colectivamente, mientras
somos guiados desde el púlpito. Cantamos himnos colectivamente, diciendo
juntos las mismas palabras, expresando las grandes y profundas verdades
de la fe cristiana, porque todos las afirmamos juntos, como lo han
hecho los santos a través de las edades. Y esa es una de las razones
por las que también cantamos himnos antiguos, para que a nadie le
parezca que hemos inventado algo nuevo. Escuchamos la Palabra de Dios
hablada por una persona desde este púlpito, que no es más que una
explicación de lo que Dios dice en Su Palabra, para que juntos podamos
saber mejor qué es lo que afirmamos, y creemos, y obedecemos. Este es un
Centro de Adoración, donde colectivamente venimos a adorar al único
Dios verdadero, en la única y verdadera FORMA … que Él ha ordenado en la
Escritura.
Necesitamos
decir todas estas cosas, porque adoración es hoy en día una palabra que
ha sido cargada /forrada con una gran cantidad de misterio … e
intuición, y con experiencia espiritual imaginada, mediante la cual
personas quieren decir … lo que quieren que signifique. Cuando hablamos
acerca de adoración estamos hablando de algo muy específico, muy
objetivo, revelador; revelado para nosotros en las páginas de la
Escritura.
No
es privada; no es personal, en el sentido de que usted mismo lo defina.
No surge de su intuición. No surge de su experiencia. No brota de su
imaginación. No es la invención de su propia mente, de lo que usted
quiere que sea. La verdadera adoración es, simplemente, tratar a Dios en
la forma en que Dios nos ha mandado que lo tratemos. Eso es lo que es.
Todos nosotros entendemos eso … y nos reunimos para hacer eso.
Hay varias Palabras clave. Tal vez una sería suficiente en el Nuevo Testamento: proskuneo, adorar; significa inclinarse, postrarse, besar la mano.
Es honor tributado a Dios … y es para eso que nos reunimos … para dar honor a Dios.
Usted
podría escuchar a alguien decir: ‘Bueno, fui a la iglesia hoy, pero no
conseguí /gané /saqué nada.’ … ¿En serio? … ¡No era para usted! … ¡Ese
no era el punto /No se trataba de eso! Si usted vino a buscar algo, ¡no
entendió nada! Usted debió haber venido a darle algo a Dios. Dios es el
centro de nuestra adoración. Se trata de darle a Dios honor, y
reverencia, y homenaje, y adoración, y gloria, y obediencia.
Hay
una hermosa ilustración de esto, creo, en el capítulo trigésimo de
Éxodo, cuando Dios está exponiendo /llevando a cabo la instrucción para
la adoración. Al final del capítulo trigésimo, el Señor le dice a
Moisés: “Toma especias aromáticas,” … sus nombres: “estacte y uña aromática y gálbano aromático e incienso puro; de todo en igual peso, -ésta es una receta- y harás de ello el incienso, un perfume según el arte del perfumador, bien mezclado, puro y santo.”, que quiere decir separado;
es decir: ‘ésta es una receta que no debe usarse para nada más. Esta
es una receta única, separada, para un tipo de perfume de incienso.’
“Y
molerás parte de él en polvo fino, y lo pondrás delante del testimonio
en el tabernáculo de reunión, donde yo me mostraré a ti. Os será cosa
santísima.” … en este sentido … “Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová.”
Esta es una combinación separada de ingredientes para un uso único, para ser quemado delante del Señor.
El versículo 38 dice: “Cualquiera que hiciere otro como este para olerlo, será cortado de entre su pueblo.” ¿Qué significa eso? Matado.
‘Quiero que hagas un incienso, quiero que hagas una fragancia para
ponerla delante de la entrada misma de Mi lugar /casa, y la quiero
encendida y que sea una fragancia para Mí, y que no se utilice para nada
más.’
Esta
es una manera simbólica de decir “la adoración es algo que me pertenece
sólo a Mí.” Al igual que el incienso y la fragancia que sale de
/desprenden estos elementos, también la adoración se eleva /sube como
una ofrenda fragante ante Dios; nunca para ser utilizado en cualquier
otra forma. Solamente Dios, sólo Dios debe ser adorado … simbolizado en
esa forma de lo más interesante.
Venimos
a traer ante Dios eso que pertenece sólo a él. Nos reunimos para darle a
Él lo que es Suyo por legítimo derecho. Nos reunimos no para recibir
algo para nosotros mismos, sino para darle gloria y honor a Él. Venimos a
ofrecerle una ofrenda fragante que le pertenece sólo a Él.
Creo
que es importante para nosotros entender la diferencia entre adoración y
ministerio. Ministerio es lo que hacemos por otros. Adoración es lo que
le damos a Dios.
Ministerio
es eso que nos llega desde el Padre a través del Hijo por el poder del
Espíritu Santo, a través de nosotros hacia otros. Adoración es lo que
sube desde nosotros, por el poder del Espíritu Santo, por medio del Hijo
al Padre.
El
ministerio desciende desde Dios hasta nosotros y a través de nosotros;
la adoración viene a través de nosotros y hasta nosotros, y asciende
hacia Dios. Hemos sido llamados a dar adoración a Dios.
Quiero
que tengan un pasaje base para nuestro estudio y vamos a estar mirando a
un montón de las Escrituras, en especial esta noche. Pero, un punto de
partida es Juan 4; así que, si quieren, abran su Biblia en Juan 4. El
conocido encuentro entre Jesús y la mujer en el pozo, la mujer
samaritana. Y en un ratito más miraremos más ampliamente a este evento.
Pero las palabras de Jesús son importantes para nosotros, comenzando en
el versículo 21. Jesús le dijo a ella: “—Créeme,
mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén
adorarán ustedes al Padre. Ahora ustedes adoran lo que no conocen;
nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación proviene de los
judíos.”
Ahí tienen una clara distinción entre la adoración inútil, ignorante, y la adoración informada.
Versículo 23, “Pero
se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores
rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el
Padre que sean los que le adoren. 24 Dios es espíritu, y quienes lo
adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. “
Los
versículos 23 y 24 son definitivos cuando se trata de entender la
adoración. Cada palabra en estos dos versículos es fundamental. Para
cuando terminemos estas series, cada una de esas palabras llegarán,
espero, a tener pleno significado en nuestras mentes. Pero, por ahora,
es suficiente con escuchar a Jesús decir: ‘El Padre … busca … verdaderos
adoradores … esos que lo adoran … en espíritu … y en verdad.’ El Padre
busca … verdaderos adoradores.
Uno podría concluir que ése es el propósito de la salvación … y estaría en lo cierto.
Fueron
salvados para ser adoradores. En Filipenses capítulo 3, versículo 3,
Pablo define a los creyentes como ‘aquellos que adoran en el Espíritu de
Dios y se glorían en Cristo Jesús, y no ponen su confianza en la
carne’. Los creyentes son los que adoran en el Espíritu de Dios … y le
dan gloria … a Cristo Jesús. Somos adoradores. Nos reunimos a adorar
colectivamente. ¿Adoramos en forma personal? ¡Por supuesto que sí!
¿Adoramos cuando estamos solos? ¡Por supuesto que sí!
Sin
embargo, no adoramos a Dios de una manera privada personal. Nosotros no
adoramos a un Dios privado personal. Adoramos al Dios revelado en la
Escritura, de la manera que Él ha revelado en la Escritura que debe ser
adorado, y lo adoramos en privado y personalmente en ESA forma, al igual
que pública y colectivamente en esta forma.
Así
que vamos a hacer la pregunta entonces … ¿qué es adoración aceptable?
¿Cuál es la verdadera adoración? ¿Qué es adorar en espíritu y en verdad?
¿Qué es adoración espiritual? ¿Y cuánto tiempo ha pasado desde que ni
siquiera nos hicimos esa pregunta? ¡Esto es tan básico!
Quiero hacer algunas preguntas y responder a ellas, ¿de acuerdo?, a medida que vamos avanzando.
Número uno: ¿Qué tan importante es la adoración? ¿Qué tan importante es la adoración?
O, tal vez: ¿Que prioridad tiene la adoración?
Puesto que las iglesias de hoy parece que le han restado precedencia y,
en muchos casos, prácticamente la han desechado del todo del lugar de
reunión pública … ¿Es grave esto? ¿Qué tan importante es la adoración?
Permítanme responder eso dándoles cuatro cosas en que pensar, ¿de acuerdo?
Número uno, la Escritura exige adoración. La Escritura exige adoración … como la prioridad.
La Escritura exige adoración como la prioridad. Y hay tantos lugares
donde ir en las Escrituras para hacer frente a esto, que apenas podemos
arañar la superficie. Pero permítanme darles algunas muestras de la
Escritura.
Vamos a empezar en la Ley, en Éxodo 20: “Y
habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que
te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás
dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de
lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas
debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque
yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los
padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que
me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y
guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en
vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en
vano.”
Aquí,
la Ley comienza con la recapitulación de todo lo que Dios exige de toda
la humanidad con un llamado a adorarlo a Él y sólo a Él.
En Éxodo 34:14, esto se repite en una simple declaración: “Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.”
Esto
se define más a fondo después, en la segunda entrega de la Ley, en el
libro de Deuteronomio, donde se repiten los mismos mandatos de nuevo, en
el quinto capítulo de Deuteronomio: "Yo soy el Señor tu Dios -versículo 6- que
te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás
dioses ajenos delante de mí. No harás para ti escultura, ni imagen
alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra,
...” etc, etc. Se repite la Ley.
Esto se define más a fondo en Deuteronomio 6 [v. 5 al 9]: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y aquí está explicado en detalle lo que significa adorarlo a Él:
Y
amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con
todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre
tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en
tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y
las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre
tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”
Cuando
vivas tu vida, en todo sentido: de pie, sentado, recostado, andando por
el camino, entrando a la casa, fuera de la casa, en la puerta, afuera
de la puerta, recuerda esto: ‘Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón,
tu alma, tu mente y tu fuerza. Este es el primero y más grande
mandamiento.’
Dios
quería que su pueblo no olvidara nunca que Él iba a ser el centro de su
vida toda vez que estuvieran despiertos y conscientes. Y así, cuando
Dios estableció a Su pueblo, Él les dio un lugar de culto. ¿Se
acuerdan?, Él les dio un tabernáculo, y … ahí, dice Él en Éxodo 25:22, "Me reuniré contigo. Y de sobre el propiciatorio voy a hablarte acerca de todo lo que Yo te mandaré para los hijos de Israel.”
Y
luego Dios pasa a describir este lugar donde Él va a encontrarse con
ellos. Siete capítulos, 243 versículos lo describen. Por cierto, la
creación sólo tomó 31 versículos.
Este es el lugar donde Dios va a ser adorado.
En
el primer capítulo de Números -todavía estamos en la ley mosaica- hay
instrucción dada por Dios … cómo cada parte /división de Israel acampe
alrededor de este lugar. Las tribus fueron colocadas en todos los
diferentes lados.
Los
sacerdotes fueron ubicados en una configuración determinada. Los
levitas en ciertos lugares. Los cuatro lados, cada uno tenía tribus
representativas; tres en cada ubicación frente a cada lado, los
sacerdotes y los levitas; todo enfrentaba el tabernáculo. Todo
enfrentaba al Santo de los Santos donde Dios tenía comunión con Israel.
De
acuerdo con Números 1 y el versículo 3, los soldados podían tener
veinte años de edad. De acuerdo a Números 8, versículo 24, los levitas
podían tener 25 años de edad. Pero los sacerdotes que servían en el
templo debían tener, por lo menos, 30 años de edad: Números 4, versículo
3. ¿Por qué? La adoración era la prioridad, y el liderazgo de adoración
exige el nivel más alto de madurez … madurez.
La
primera ofrenda que se introdujo, en Levítico capítulo 1, versículos 1
al 9 -la ofrenda encendida- fue llamada la ofrenda ascendente, la que
las personas ofrecían cuando ascendían a Dios; y de esta ofrenda, el 100
por ciento se quemaba en el altar. Toda iba a Dios … el símbolo de la
adoración. De hecho, con el tiempo, el altar llegó a ser conocido como …
era el altar de bronce, pero se hizo conocido como el altar de la
ofrenda encendida, porque la ofrenda inicial -la ofrenda ascendente
mediante la cual usted empieza su adoración- se quema toda, todo es
ofrecido a Dios. Esto representa la esencia de la verdadera adoración.
Se dedica únicamente a Dios, como el incienso. Todo es para Dios y para
nadie más. Esta es la orden divina.
El tabernáculo era el lugar de adoración.
Más
tarde, cuando el templo fue construido, el templo se convirtió en el
lugar de adoración. Cuando uno mira a Isaías capítulo 6, se ve una
imagen de Dios alto y sublime, majestuoso, en Su templo celestial -en la
visión que se le dio a Isaías- y Él está rodeado de, básicamente, seres
adoradores de Su propia creación llamados ángeles, adorando. Los
ángeles son criaturas adoradoras. Tienen cuatro alas, que expresan
adoración … cubriendo sus rostros, para que no puedan ver el resplandor
pleno de Su presencia, Él es demasiado glorioso. Cubren sus pies, porque
el suelo sobre el que están parados es santo. Cuatro alas para adorar,
dos para volar en servicio. La adoración es la prioridad.
Salmo 95, versículos 6 y 7: “Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios;” Eso expresa la actitud de la verdadera adoración.
En
el Nuevo Testamento, un par de pasajes para llamar su atención sólo
para ayudar a definir el mandato bíblico a la adoración, como una
prioridad. Romanos, capítulo 12 [1 y 2]: “Así
que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es
vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos
por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que
comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Somos
llamados a la adoración aceptable … a un servicio espiritual que sea
aceptable a Dios. Y con el fin de hacer eso, tenemos que tener un tipo
de adoración -por favor, fíjense- que no sea conformada /de acuerdo a
este mundo.
Lo
que estamos viendo ocurrir en la iglesia evangélica de hoy es que la
adoración está desapareciendo de la así llamada iglesia, y siendo
reemplazada por cosas que son completamente conformadas a este siglo.
Debemos
adorar a Dios de una manera que no es conforme a este siglo, sino que
es un reflejo de mentes que han sido transformadas … por haber sido
renovadas … por el Espíritu de Dios, a través de la Palabra de Dios,
para ser consumidas con la voluntad del Señor, y no por las cosas que
atraen al mundo.
En 1 Pedro capítulo 2 y versículo 5, Pedro dice que somos ‘piedras
vivas edificadas como casa espiritual para un sacerdocio santo, para
ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo’.
Sólo quiero que entiendan que su vida es un llamado a la adoración. Su
salvación lo convierte a usted en un adorador. Usted adora en el poder
del Espíritu de Dios. En esa adoración, usted le da gloria a Jesucristo,
Filipenses 3:3. Usted ha sido redimido y transformado en un verdadero
adorador, Juan 4:23 y 24, porque el Padre busca ‘verdaderos
adoradores que Lo adoren en espíritu y en verdad’. Usted debe presentar
su cuerpo, todo su ser … como un acto de sacrificio espiritual
aceptable a Dios en la adoración. Usted es ‘real sacerdocio, un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios.’
Esto
es lo que significa ser cristiano. La adoración es la prioridad. La
adoración es primero, antes que ministerio, siempre hay adoración. Fue
Isaías, en el capítulo 6, quien fue llamado a adorar por los ángeles
antifonarios: "Santo, Santo, Santo … Santo, Santo, Santo",
decían. Y, una vez que vio la santidad de Dios, fue destruido y asolado
y aplastado y gritó que debería ser maldecido junto con Israel, porque
tenía una boca sucia y vivía entre un pueblo de labios inmundos. Y el
Señor envió un ángel con un carbón encendido sacado del altar y lo puso
en su boca, porque la penitencia y la limpieza es dolorosa; esa es la
imagen ahí. Y quedó limpio y su pecado fue limpiado. Y fue purgado. Y
entonces, Dios dijo: "¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?" y él dijo, "Aquí estoy, envíame a mí." Y
el Señor lo envió. El servicio siempre sigue a la adoración. Es la
visión de Dios la que llega /viene primero, como lo hizo para Isaías.
Así
que la adoración es esencial, porque es un mandato en la Escritura. Es
LA prioridad. Antes de que seamos cualquier otra cosa, somos adoradores
del Dios verdadero, el Dios que no sólo es el Dios de Abraham, Isaac y
Jacob, sino que es el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. De
hecho, estaría bien, creo, que dijéramos de nosotros mismos que no somos
solamente creyentes en Jesucristo, no sólo somos cristianos, sino que
somos adoradores de Dios a través del poder del Espíritu, quien da toda
la gloria a Cristo. Somos adoradores. Nuestra adoración no es personal y
privada, intuitiva, un tipo de espiritualidad intuitiva, mística;
nuestra adoración es del verdadero Dios revelado en las Escrituras.
Ahora bien, hay una segunda … hay una segunda cosa a considerar.
Cuando
pensamos en lo que es LA prioridad -y es la adoración- también
podríamos preguntarnos qué tan influyente es nuestra adoración, o, qué
tan vastas son las implicaciones de nuestra adoración. Y la respuesta a
eso es: El cómo adoramos … influye en todo, absolutamente todo.
Toca /afecta /alcanza toda la vida, absolutamente toda la vida. Este es un tema tan vasto, que no puedo cubrirlo todo.
Pero
el cómo uno adora es la cosa más definitoria acerca de su vida. La
adoración superficial, la adoración poco profunda, la adoración
equivocada, inutiliza, debilita, le roba a Dios lo que es Suyo por
derecho, limita su utilidad … denigra … toda su experiencia cristiana.
Tenemos que adorar en la forma correcta, para darle a Dios lo que es
debido, y para ponernos en una posición de ser más útiles … a Dios.
El
tiempo y la eternidad son determinados por la naturaleza de la
adoración de una persona. La adoración aceptable toca toda la vida, así
también lo hace la adoración inaceptable.
Vamos a hablar de eso, en primer lugar.
¿Cuáles
son las formas en las que NO queremos adorar? ¿Qué es la adoración
inaceptable; la adoración que tiene una influencia negativa, un mal
efecto, un mal resultado? Hay cuatro tipos. Y tenemos que reflexionar
sobre éstos. Cuatro tipos de adoración que no son adoración aceptable a
Dios:
Número uno:
la adoración de falsos dioses. Ya hemos visto eso en los mandamientos
de Éxodo 20 y Deuteronomio 5. La adoración de falsos dioses … de
cualquier tipo. Romanos 1 habla de cuán inaceptable es esto. Romanos 1,
versículo 20:
“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen
claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por
medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo
conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias,
sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue
entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la
gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre
corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.”
Esta es adoración inaceptable. Adoración inaceptable.
Falsos
dioses, eso es lo que hace el mundo. Por cierto, Romanos 1 es
justamente un ciclo que pasa todo el tiempo. Romanos 1 describe toda la
historia humana, los hombres rechazan al Dios verdadero, y adoran a
dioses falsos. Esa es la forma en que siempre ocurre, la forma en que
siempre pasa. Usted puede ver en el Antiguo Testamento y encontrar todo
tipo de ilustraciones de esto. Hay varios de ellos hacia los que voy a
llamar su atención, porque es muy importante conocer la enseñanza
bíblica acerca de esto y meterse un poco en el Antiguo Testamento.
Job 31, versículo 24: ‘Si
pongo mi confianza en el oro, y al oro fino llamo mi confianza; si me
enorgullecí porque era grande mi riqueza, y porque mi mano había
asegurado tanto; si hubiera mirado al sol cuando resplandecía, o a la
luna yendo en todo su esplendor, y mi corazón hubiera sido secretamente
seducido y mi mano tirado un beso de mi boca al sol o a la luna, eso
también habría sido una iniquidad llamando al juicio, porque yo habría
negado al Dios de las alturas.” [traducido del inglés].
Si adoro el oro, o si adoro a un ídolo hecho de oro, o si adoro a la
luna o al sol como hacen los paganos, he negado al Dios verdadero.
Atrás, en Deuteronomio capítulo 4, lo tenemos en otra forma; versículo 14: “A
mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseñase los
estatutos y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la
cual pasáis a tomar posesión de ella. Guardad, pues, mucho vuestras
almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros
de en medio del fuego; para que no os corrompáis y hagáis para vosotros
escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra, figura de
animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que
vuele por el aire, figura de ningún animal que se arrastre sobre la
tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra. No
sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las
estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a
ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los
pueblos debajo de todos los cielos.”
No adoren animales. No adoren a las estrellas; de nuevo, la creación celestial.
Hay advertencias bíblicas sobre cualquier supuesta deidad, que adorar algo creado es realmente adorar demonios.
Cuando
usted va al Antiguo Testamento puede escuchar a Isaías denunciar esto,
puede escuchar a Ezequiel denunciarlo, puede oír a Jeremías denunciarlo,
a Daniel denunciarlo . Se denuncia en el Nuevo Testamento, un par de
veces en el libro de los Hechos, en el libro de Apocalipsis: la
adoración de cualquier dios falso.
Quizás
el más memorable de todos estos pasajes es el capítulo 44 de Isaías, y
creo que es muy digno de leérselo a usted, porque muestra el disparate
/la locura/insensatez de este tipo de adoración /culto. Versículo 12: “El
herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los
martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene
hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya.” -trabajando realmente duro con una herramienta cortante sobre el fuego del herrero-
El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los
cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a
semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa. Corta cedros, y toma
ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino,
que se críe con la lluvia. De él se sirve luego el hombre para quemar, y
toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece
panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla
delante de él.”
¡Qué
ridículo es eso … hacer un dios con sus propias manos! Tomar un árbol,
usar un poco para hacer pan, algo de él para dar calor, y algo de él
para hacer un dios.
Dios
no mira con buenos ojos la adoración /el culto de un dios falso. Hay un
movimiento hoy -un movimiento muy popular- que dice que Dios acepta la
adoración de un dios falso, si eso es todo lo que usted conociera. Que,
de alguna manera, Dios pasará por alto el hecho de que usted esté
adorando a un dios falso y que, en base a esa especie de “noble
esfuerzo”, Él se lo llevará a Su cielo.
No es verdad. Es inaceptable adorar a un dios falso.
En segundo lugar
-otra forma de adoración inaceptable- es inaceptable adorar al Dios
verdadero en una forma equivocada. Es inaceptable adorar al verdadero
Dios en una forma equivocada.
En
Éxodo 20 … al pueblo de Israel se le dijo que no tuvieran una imagen
tallada; eso está en el capítulo 20. No les tomó mucho tiempo … en el
capítulo 32 … ya tenían una imagen tallada … ¡ya tenían una imagen
tallada! Y, de hecho, tan rarísimo es esto que hicieron con oro un …
¿qué? … becerro, versículo 8, Éxodo 32; el Señor le habla a Moisés
acerca de esto, dice: “Pronto
se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de
fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han
dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de
Egipto.” Esa
es la parte más extraña, ¡estaban adorando al verdadero Dios de Israel
que los sacó de Egipto, en la forma de un becerro de oro!
Es inaceptable adorar a un dios falso. Es igualmente inaceptable adorar al verdadero Dios en una forma equivocada.
Y, por cierto, miles fueron muertos ese día … miles fueron muertos ese día.
Me
preocupa que en el día en que vivimos, en el llamado mundo evangélico,
hay una gran cantidad de personas que dicen que están adorando a Dios …
pero lo están adorando en una forma equivocada, en una forma creada por
ellos. Han diseñado su propio Dios … a su propio gusto. Han … encontrado
a un Dios con el que se sienten cómodos … no el Dios de la Biblia …
sino el Dios de su propia intuición.
Y
dicen: “Sí, yo creo en Dios; sí, adoro a Dios”, pero al Dios que ellos
adoran -escuchen- se accede a través de uno mismo … tienen acceso a este
Dios a través de su intuición.
Este
es el Dios que … les gusta. Este es el Dios terapéutico, que les habla
en lo profundo de sus corazones … que les habla en éste o ése evento de
la vida. Este no es el Dios de la Biblia … Este no es el Dios que está
sobre ellos. Este no es el Dios que es santo. Este no es el Dios que es
juez. Este no es el Dios que es todo glorioso en belleza y poder y
majestad. Este no es el Dios asombroso /imponente /fomidable.
Para decirlo de otra manera, como lo dice David Welles: éste es el dios interior y no el Dios exterior.
El
dios interior es el dios que la gente hace, con el que se siente
cómodo. Éste es la fabricación de su propia intuición espiritual
corrupta.
Este
no es el Dios exterior de la revelación divina. Dios … se enoja cuando
usted adora a un dios falso, o cuando adora a uno que usted dice que es
el verdadero Dios … en una forma de su propia fabricación /hechura. …
Eso es inaceptable.
En tercer lugar,
se podría decir que otra forma de adoración inaceptable es la adoración
del verdadero Dios en un estilo propio. Usted encuentra ilustrado esto,
por ejemplo, en Levítico capítulo 10. Una vez más, no pasó mucho tiempo
después de que estos mandamientos fueron dados por Dios, siendo el
principal que se le adore a Él en una forma verdadera, para que la gente
violara eso. En Levítico 10 está la historia de Nadab y Abiú, los hijos
de Aarón, quienes tomaron sus respectivos braseros y ofrecieron fuego
extraño delante del Señor, entrometiéndose en el oficio sacerdotal de
una manera que era una violación al plan ordenado por Dios, y a la
revelación. Salió fuego de la presencia del Señor y los consumió, y
murieron delante del Señor.
No
sólo se tiene que adorar al Dios verdadero, en la forma verdadera, como
un espíritu y no como un ídolo, sino que en la verdadera forma que … Él
… ha … ordenado.
Y, en cuarto lugar,
otra forma inaceptable para adorar a Dios es adorar al Dios verdadero
con una actitud equivocada … adorar al Dios verdadero con una actitud
equivocada.
Se
podría realmente estar adorando al verdadero Dios. Usted podría en
realidad estar adorando al verdadero Dios, como espíritu, no en una
forma fabricada por el hombre; usted podría estar adorando al verdadero
Dios, como espíritu, en formas en que la Escritura dice que debemos
adorarlo … pero usted podría estar haciéndolo con la actitud equivocada.
Esto es con hipocresía, legalismo, formalidad, ritualismo.
De
todos los profetas que tratan con esto en el Antiguo Testamento, y hay
muchos, tal vez Malaquías es tan conciso como cualquier otro.
Malaquías 1, versículo 6: “El
hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre,
¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová
de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre.
Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? En que ofrecéis sobre
mi altar pan inmundo.” En vez de traer lo mejor, traen lo que está podrido y no se puede comer. “Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable.” Ustedes me deshonran cuando piensan tan poco en la ofrenda que me traen, que me traen lo que es corrupto.
“Y cuando” -versículo 8- “ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo?”
¿No se supone que el animal debe ser perfecto?
“Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo?
Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás
acepto? dice Jehová de los ejércitos. Ahora, pues, orad por el favor de
Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si
hacéis estas cosas? dice Jehová de los ejércitos. ¿Quién también hay de
vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde?”
Ustedes son falsos; su religión es falsa, sus ofrendas son falsas, sus fuegos -los fuegos del sacrificio- son inútiles. “Yo
no tengo complacencia en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de
vuestra mano aceptaré ofrenda. Porque desde donde el sol nace hasta
donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar
se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi
nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos. Y vosotros lo
habéis profanado …”
Versículo 13: “Habéis además dicho: !!Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos;” En otras palabras, ustedes están cansados de todas estas ofrendas; están sólo representando /cumpliendo. “...
y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda.
¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice Jehová. Maldito el que engaña, el
que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo
dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos,”
Miren el capítulo 3. Él dice en el versículo 8: “¿Robará
el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué
te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con
maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed
todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora
en esto, dice Jehová de los ejércitos,”
Versículo 13: “Vuestras palabras contra mí han sido violentas [arrogantes, dice el inglés],
dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti? Habéis dicho:
Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que
andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos? Decimos,
pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad
no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon.”
Todo era hipócrita/fingido, falso, por cumplir/mecánico, ritualista, legalista … falsa adoración.
Amós, capítulo 5 [v.23], "Quita de mí la multitud de tus cantares,” [“Alejen de Mí el ruido de sus canciones,” dice la versión en inglés], Él dice: sus corazones no están en lo correcto, su música es una abominación para Mí.
Así que cuando hablamos acerca de la adoración que es inaceptable, es:
- la adoración a un dios falso;
- la adoración al verdadero Dios en una forma equivocada;
-
o la adoración al verdadero Dios en una forma correcta -como espíritu-
pero en un estilo propio, como si uno pudiera inventar sus propias
formas de adoración;
- o, la adoración al verdadero Dios, en una forma correcta, a través de las formas correctas, pero con un corazón equivocado.
Todo
esto es adoración inaceptable … y afecta cada parte de la vida. ¿Cuánto
impacta /influye esto? Es devastador. La gente que hizo esto murió.
Personas que hicieron esto fueron sancionadas y juzgadas por Dios … da
lugar a culpabilidad, y al juicio y a la condena.
- Dios debe ser adorado como el Dios verdadero;
- de la verdadera manera, como espíritu eterno;
- en la forma verdadera que la Escritura nos llama a adorar;
- y con una actitud de corazón verdadera. … Entonces llega a ser adoración aceptable.
¿Qué es adoración aceptable? Y vamos a terminar con esto, miren el Salmo 24, versículo 3: “¿Quién subirá al monte de Jehová?” ¿Quién puede llegar/acercarse a adorar? “¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón;” -usted está limpio en el interior, está limpio en el exterior. “El
que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. El
recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación. Tal es
la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios
de Jacob.”
La adoración aceptable es lo más definitorio en su vida.
El objetivo de la salvación es producir adoradores.
Dios quiere ser adorado … aceptablemente.
Somos, en primer lugar y más allá de cualquier otra cosa, adoradores del Dios vivo y verdadero.
Uno
escucha a toda esta gente hoy que dice: ‘Bueno, sí, yo creo en Dios y
creo en Jesús, pero no voy a la iglesia. Tengo una fe muy personal.’
Si
usted no tiene hambre y sed de la expresión colectiva de adoración, es
muy posible que, probablemente, no sea cristiano. O, si lo es, está en
muy, muy profunda desobediencia.
Somos esos que adoran en el espíritu de Dios y dan gloria a Jesucristo. Esto es lo más destacado de nuestras vidas.
Adoración
personal, sí, en la forma verdadera, adoración desde el corazón en todo
momento; pero también un hambre por la expresión colectiva de adoración
y alabanza que viene cuando el pueblo de Dios se reúne.
No
abandonamos la congregación de todos nosotros juntos. Nos reunimos como
esos que son verdaderos adoradores. De hecho, para nosotros, es el
punto culminante. No vemos la hora … de reunirnos con el pueblo de Dios,
para ofrecer adoración a nuestro Redentor.
Esa adoración toma un montón de formas.
La
verdadera adoración afecta todas las áreas de nuestra vida. Romanos
14:18 dice que como usted adora afecta al trato que le da a otros
cristianos. Ese es un asunto de adoración aceptable.
Romanos 15:16 nos dice que ganar a los perdidos es una forma de adoración.
Efesios 5:10 dice que caminar en la luz es adoración aceptable.
Filipenses 1:11, Filipenses 4:8 dice que la santidad personal es adoración aceptable.
1 Timoteo 2:3, el orar por los demás es adoración aceptable.
1 Timoteo 5:4, la gratitud es adoración aceptable.
1 Pedro 2:20, el sufrimiento por hacer lo justo es adoración aceptable.
Todo
en nuestras vidas, hecho por el poder del Espíritu para gloria de Dios
se convierte en adoración aceptable. Hebreos 13:15 y 16 en cierto modo
lo redondea: “Así
que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un
sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan
su nombre. No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo
que tienen, porque ésos son los sacrificios que agradan a Dios.”
Con
alabanza, con darle gracias, ¡con toda forma de hacer los que es bueno y
compartir con otros! Todo eso constituye adoración … adoración.
Este
es el elemento /componente más definitorio en nuestra vida: complacer a
Dios haciendo lo que a Él le agrada, como un acto de adoración. Y
culmina en la alabanza corporativa colectiva. ‘A través de Él,
ofrezcamos continuamente sacrificios de alabanza a Dios.’
Bien,
hemos cubierto un par de los cuatro puntos que quería darles a modo de
introducción. Y sé que es básico, pero la próxima vez vamos a comenzar
con los dos restantes y luego seguiremos adelante.
Padre,
te damos gracias por el tiempo de esta noche para pensar acerca de la
adoración, por enfrentarnos con lo esencial que es, en realidad. Para
hacernos la pregunta: ‘¿Realmente entiendo lo que es la adoración y soy
realmente un verdadero adorador? ¿Estoy adorando en espíritu y en
verdad?’ Para considerar la prioridad de la adoración … y para
considerar lo que es adoración aceptable. ¡Es tan fundamental, tan
definitoria! Antes de que seamos ninguna otra cosa, somos adoradores. El
mandamiento más grande … es un mandato a adorar, a amarte con todo
nuestro corazón, alma, mente, fuerza … esa es la esencia de la
adoración. Cualquier cosa menos que eso es un fracaso en darte la
adoración que Tú mereces. Que podamos adorarte a Ti y sólo a Ti. Que
podamos adorarte a Ti como realmente Eres, el Dios que Tú eres en
realidad. Que podamos adorarte en las formas en que Tú nos ha dicho que
te adoremos. … Que podamos adorarte en todo momento, en todas las
situaciones, dándote siempre gloria a Ti, porque Tú eres digno más allá
de nuestra comprensión. Gracias por crear en nosotros la vida … que es
eterna … y divina, que nos capacita para adorarte a Ti. Bendecimos tu
nombre. Aumenta nuestra adoración, te rogamos … en el nombre de Cristo.
Amén.
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