jueves, 1 de septiembre de 2011

El Tipo de Adoración que Dios desea, Parte 1 (COMPLETA) - Autor: John MacArthur

Título en inglés : “The Kind of Worship God Desires, Part 1” [01:01:05 hr, video en “Recursos” de gty (Grace To You)].

http://www.gty.org/resources/Sermons/90-354_The-Kind-of-Worship-God-Desires-Part-1

   
Nota: Para las citas bíblicas uso las versiones Reina Valera [RV] 1960 y Nueva Versión Internacional [NVI], según el texto que sea más acorde a la versión en inglés.
 
Me parece que este puede ser el momento adecuado para tratar el tema de la adoración.
Para empezar, quiero decir que estoy agradecido del Señor por Su dirección, al ayudarnos aquí, en Grace Church, a seguir siendo una iglesia adoradora … cuando la iglesia evangélica que nos rodea está yendo en la dirección opuesta.

Hay dos cosas que matan la adoración. Una es la centralidad en el hombre … y la otra es el pragmatismo. Ambas han llegado a dominar a lo que se llama (los) evangélicos. Nuestra iglesia no ha sido víctima de ninguna de las dos. No tenemos interés alguno en comprarnos /creer en /aceptar /adoptar el pragmatismo, que es la idea de que vamos a hacer lo que funcione, lo que produce el efecto que queremos, ni nos hemos comprado /dejado embaucar por /tragado la idea de que la iglesia tiene que reestructurarse, para agradar a los hombres.
Pero somos una isla, creo, en medio de un agitado mar alrededor nuestro … que está saliéndose /desbordándose con pragmatismo y centralismo en el hombre.

Como resultado, el movimiento evangélico de hoy ha abandonado en gran medida la verdadera adoración. Cada vez más, parece ser -(comillas/ cierre de comillas)- “música de adoración” algo como los últimos estertores /las últimas boqueadas de alguien que es … incapaz de adorar … en tanto que la -(comillas /cierre de comillas)- “música de adoración” aumenta, en realidad, la adoración disminuye. Me parece que la iglesia evangélica está realmente abandonado la adoración, la adoración verdadera. O, tal vez, podríamos decirlo de otra manera: la iglesia evangélica ha decidido adorar la cultura … eso es pragmatismo; o, adorar a los no creyentes … eso es centralismo en el hombre … o, tal vez, adorar a su ingenioso líder.  

La iglesia está ahora interesada en averiguar lo que el no-adorador desea … el que no tiene relación con Dios en absoluto, y la Iglesia está dispuesta a redefinirse en la dirección del no-adorador. De hecho, las iglesias miden su éxito en el número de no-adoradores que pueden tener en su edificio el domingo.  Los cuentan … muy cuidadosamente. Y escriben libros sobre cómo conseguir más no-adoradores en su culto de adoración … cuanto más, mejor. De modo que el no-adorador se convierte en soberano en la definición de lo que la Iglesia hace.

Esto no es precisamente a lo que la Escritura nos llama. La Palabra de Dios nos llama a la centralidad en Dios, a la adoración espiritual.
La ilusión es [creer] que esta asamblea de gente centrada en el hombre, pragmática, no-adoradora, a la que llaman iglesia, tiene el poder de cambiar la vida de las personas; que una reunión de gente no-adoradora, pragmática, diseñada para atraer a un no-adorador … tiene poder … para llevar a ese no-adorador a convertirse en un adorador. Eso es muy poco probable, sin embargo, puesto que un no-adorador asistiendo a una iglesia no-adoradora no tendría idea alguna de lo que es adoración.
En realidad, el mayor poder de evangelización radica /está en la verdadera iglesia adorando … una reunión del verdadero pueblo de Dios sinceramente adorándolo a Él … tiene el mayor poder colectivo del mundo, para hacer creíble y eficaz el evangelio.

Otro componente en juego en esto es lo que podríamos llamar, supongo, la privatización de la espiritualidad. Estaba leyendo hoy en el periódico un artículo sobre uno de los candidatos presidenciales, y el artículo no era sorprendente. Decía que este candidato en particular tiene fe, pero que su fe es un asunto privado. Eso define la espiritualidad de nuestro tiempo … una espiritualidad que es personal; una fe que es privada. Mi fe, dice esta persona, al igual que muchos hoy, es mía. Adoro a Dios a mi manera; mi fe es muy importante para mí, pero es muy privada.
Si, por cierto, usted tiene una fe personal, suya propia … se la va a llevar al infierno.

No nos juntamos como personas que tienen una fe personal y privada; nos reunimos como personas que hemos hecho una confesión pública … de nuestra fe, que no se contenta con menos, sino que está puesta directamente en la persona del Señor Jesucristo, y en el evangelio que tiene que se relaciona con Él. Pero, vivimos en un mundo donde todos tienen derecho a su propia religión privada.

No somos un grupo de personas con una fe privada celebrando la privacidad de esa fe. Somos un grupo de personas con una fe pública que han hecho esa confesión abiertamente, como ustedes oyeron en las aguas del bautismo de esta noche.  Y esa confesión es que … Jesús es Dios el Hijo que vino al mundo y murió en una cruz y resucitó, para proveer la salvación para nosotros. Creemos el contenido de la fe cristiana.

Sí, tenemos una fe que es subjetiva; pero es una fe puesta en la historia, que es objetiva. Nuestras reuniones están diseñadas para centrarse en Dios, están diseñadas para honrar a Dios; están diseñadas para exaltarlo a Él. Nos presentamos ante Dios para confesarle nuestros pecados a Él, para renovar nuestro pacto de obedecerle a Él, para escucharlo hablar en Su Palabra, para aprender más acerca de Él, para amarlo más a Él, para servirlo más a Él. Y nuestra adoración se dirige a Él. Esta es la razón por la que la iglesia se reúne. Esta es la razón por la que la verdadera iglesia siempre se ha reunido: para adorar a Dios.

Es por eso que cuando hace muchos años atrás construimos este edificio lo llamamos Centro de Adoración, porque es donde nos reunimos para adorar; no en forma privada, sino que todos nosotros, de común acuerdo, en la misma forma abierta y pública. Oramos juntos colectivamente, mientras somos guiados desde el púlpito. Cantamos himnos colectivamente, diciendo juntos las mismas palabras, expresando las grandes y profundas verdades de la fe cristiana, porque todos las afirmamos juntos, como lo han hecho los santos a través de las edades.  Y esa es una de las razones por las que también cantamos himnos antiguos, para que a nadie le parezca que hemos inventado algo nuevo. Escuchamos la Palabra de Dios hablada por una persona desde este púlpito, que no es más que una explicación de lo que Dios dice en Su Palabra, para que juntos podamos saber mejor qué es lo que afirmamos, y creemos, y obedecemos. Este es un Centro de Adoración, donde colectivamente venimos a adorar al único Dios verdadero, en la única y verdadera FORMA … que Él ha ordenado en la Escritura.

Necesitamos decir todas estas cosas, porque adoración es hoy en día una palabra que ha sido cargada /forrada con una gran cantidad de misterio … e intuición, y con experiencia espiritual imaginada, mediante la cual personas quieren decir … lo que quieren que signifique. Cuando hablamos acerca de adoración estamos hablando de algo muy específico, muy objetivo, revelador; revelado para nosotros en las páginas de la Escritura.
No es privada; no es personal, en el sentido de que usted mismo lo defina. No surge de su intuición. No surge de su experiencia. No brota de su imaginación. No es la invención de su propia mente, de lo que usted quiere que sea. La verdadera adoración es, simplemente, tratar a Dios en la forma en que Dios nos ha mandado que lo tratemos. Eso es lo que es. Todos nosotros entendemos eso … y nos reunimos para hacer eso.

Hay varias Palabras clave. Tal vez una sería suficiente en el Nuevo Testamento: proskuneo, adorar; significa inclinarse, postrarse, besar la mano.
Es honor tributado a Dios … y es para eso que nos reunimos … para dar honor a Dios.
Usted podría escuchar a alguien decir: ‘Bueno, fui a la iglesia hoy, pero no conseguí /gané /saqué nada.’ … ¿En serio? …  ¡No era para usted! … ¡Ese no era el punto /No se trataba de eso! Si usted vino a buscar algo, ¡no entendió nada! Usted debió haber venido a darle algo a Dios. Dios es el centro de nuestra adoración. Se trata de darle a Dios honor, y reverencia, y homenaje, y adoración, y gloria, y obediencia.

Hay una hermosa ilustración de esto, creo, en el capítulo trigésimo de Éxodo, cuando Dios está exponiendo /llevando a cabo la instrucción para la adoración. Al final del capítulo trigésimo, el Señor le dice a Moisés: “Toma especias aromáticas,” … sus nombres: “estacte y uña aromática y gálbano aromático e incienso puro; de todo en igual peso, -ésta es una receta- y harás de ello el incienso, un perfume según el arte del perfumador, bien mezclado, puro y santo.”, que quiere decir separado; es decir: ‘ésta es una receta que no debe usarse para nada más.  Esta es una receta única, separada, para un tipo de perfume de incienso.’
“Y molerás parte de él en polvo fino, y lo pondrás delante del testimonio en el tabernáculo de reunión, donde yo me mostraré a ti. Os será cosa santísima.” … en este sentido … “Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová.”  
Esta es una combinación separada de ingredientes para un uso único, para ser quemado delante del Señor.
El versículo 38 dice: “Cualquiera que hiciere otro como este para olerlo, será cortado de entre su pueblo.” ¿Qué significa eso? Matado. ‘Quiero que hagas un incienso, quiero que hagas una fragancia para ponerla delante de la entrada misma de Mi lugar /casa, y la quiero encendida y que sea una fragancia para Mí, y que no se utilice para nada más.’
Esta es una manera simbólica de decir “la adoración es algo que me pertenece sólo a Mí.” Al igual que el incienso y la fragancia que sale de /desprenden estos elementos, también la adoración se eleva /sube como una ofrenda fragante ante Dios; nunca para ser utilizado en cualquier otra forma. Solamente Dios, sólo Dios debe ser adorado … simbolizado en esa forma de lo más interesante.
Venimos a traer ante Dios eso que pertenece sólo a él. Nos reunimos para darle a Él lo que es Suyo por legítimo derecho. Nos reunimos no para recibir algo para nosotros mismos, sino para darle gloria y honor a Él. Venimos a ofrecerle una ofrenda fragante que le pertenece sólo a Él.

Creo que es importante para nosotros entender la diferencia entre adoración y ministerio. Ministerio es lo que hacemos por otros. Adoración es lo que le damos a Dios.
Ministerio es eso que nos llega desde el Padre a través del Hijo por el poder del Espíritu Santo, a través de nosotros hacia otros. Adoración es lo que sube desde nosotros, por el poder del Espíritu Santo, por medio del Hijo al Padre.  
El ministerio desciende desde Dios hasta nosotros y a través de nosotros; la adoración viene a través de nosotros y hasta nosotros, y asciende hacia Dios. Hemos sido llamados a dar adoración a Dios.

Quiero que tengan un pasaje base para nuestro estudio y vamos a estar mirando a un montón de las Escrituras, en especial esta noche. Pero, un punto de partida es Juan 4; así que, si quieren, abran su Biblia en Juan 4.  El conocido encuentro entre Jesús y la mujer en el pozo, la mujer samaritana.  Y en un ratito más miraremos más ampliamente a este evento. Pero las palabras de Jesús son importantes para nosotros, comenzando en el versículo 21.  Jesús le dijo a ella: “—Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán ustedes al Padre. Ahora ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación proviene de los judíos.”  

Ahí tienen una clara distinción entre la adoración inútil, ignorante, y la adoración informada.
Versículo 23, “Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. 24 Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. “

Los versículos 23 y 24 son definitivos cuando se trata de entender la adoración. Cada palabra en estos dos versículos es fundamental. Para cuando terminemos estas series, cada una de esas palabras llegarán, espero, a tener pleno significado en nuestras mentes. Pero, por ahora, es suficiente con escuchar a Jesús decir: ‘El Padre … busca … verdaderos adoradores … esos que lo adoran … en espíritu … y en verdad.’ El Padre busca … verdaderos adoradores.

Uno podría concluir que ése es el propósito de la salvación … y estaría en lo cierto.
Fueron salvados para ser adoradores. En Filipenses capítulo 3, versículo 3, Pablo define a los creyentes como ‘aquellos que adoran en el Espíritu de Dios y se glorían en Cristo Jesús, y no ponen su confianza en la carne’. Los creyentes son los que adoran en el Espíritu de Dios … y le dan gloria … a Cristo Jesús. Somos adoradores. Nos reunimos a adorar colectivamente. ¿Adoramos en forma personal? ¡Por supuesto que sí! ¿Adoramos cuando estamos solos? ¡Por supuesto que sí!
Sin embargo, no adoramos a Dios de una manera privada personal. Nosotros no adoramos a un Dios privado personal. Adoramos al Dios revelado en la Escritura, de la manera que Él ha revelado en la Escritura que debe ser adorado, y lo adoramos en privado y personalmente en ESA forma, al igual que pública y colectivamente en esta forma.

Así que vamos a hacer la pregunta entonces … ¿qué es adoración aceptable? ¿Cuál es la verdadera adoración? ¿Qué es adorar en espíritu y en verdad? ¿Qué es adoración espiritual? ¿Y cuánto tiempo ha pasado desde que ni siquiera nos hicimos esa pregunta? ¡Esto es tan básico!

Quiero hacer algunas preguntas y responder a ellas, ¿de acuerdo?, a medida que vamos avanzando.

Número uno: ¿Qué tan importante es la adoración? ¿Qué tan importante es la adoración?
O, tal vez: ¿Que prioridad tiene la adoración? Puesto que las iglesias de hoy parece que le han restado precedencia y, en muchos casos, prácticamente la han desechado del todo del lugar de reunión pública … ¿Es grave esto? ¿Qué tan importante es la adoración?
Permítanme responder eso dándoles cuatro cosas en que pensar, ¿de acuerdo?

Número uno, la Escritura exige adoración.  La Escritura exige adoración … como la prioridad. La Escritura exige adoración como la prioridad.  Y hay tantos lugares donde ir en las Escrituras para hacer frente a esto, que apenas podemos arañar la superficie. Pero permítanme darles algunas muestras de la Escritura.

Vamos a empezar en la Ley, en Éxodo 20: “Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.  No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.”
Aquí, la Ley comienza con la recapitulación de todo lo que Dios exige de toda la humanidad con un llamado a adorarlo a Él y sólo a Él.

En Éxodo 34:14, esto se repite en una simple declaración: “Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.”
Esto se define más a fondo después, en la segunda entrega de la Ley, en el libro de Deuteronomio, donde se repiten los mismos mandatos de nuevo, en el quinto capítulo de Deuteronomio: "Yo soy el Señor tu Dios -versículo 6- que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra,  ...” etc, etc.  Se repite la Ley.

Esto se define más a fondo en Deuteronomio 6 [v. 5 al 9]: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.  Y aquí está explicado en detalle lo que significa adorarlo a Él:
Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”
Cuando vivas tu vida, en todo sentido: de pie, sentado, recostado, andando por el camino, entrando a la casa, fuera de la casa, en la puerta, afuera de la puerta, recuerda esto: ‘Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, tu alma, tu mente y tu fuerza. Este es el primero y más grande mandamiento.’
Dios quería que su pueblo no olvidara nunca que Él iba a ser el centro de su vida toda vez que estuvieran despiertos y conscientes. Y así, cuando Dios estableció a Su pueblo, Él les dio un lugar de culto. ¿Se acuerdan?, Él les dio un tabernáculo, y … ahí, dice Él en Éxodo 25:22, "Me reuniré contigo. Y de sobre el propiciatorio voy a hablarte acerca de todo lo que Yo te mandaré para los hijos de Israel.”
Y luego Dios pasa a describir este lugar donde Él va a encontrarse con ellos. Siete capítulos, 243 versículos lo describen. Por cierto, la creación sólo tomó 31 versículos.
Este es el lugar donde Dios va a ser adorado.

En el primer capítulo de Números -todavía estamos en la ley mosaica- hay instrucción dada por Dios … cómo cada parte /división de Israel acampe alrededor de este lugar. Las tribus fueron colocadas en todos los diferentes lados.
Los sacerdotes fueron ubicados en una configuración determinada. Los levitas en ciertos lugares. Los cuatro lados, cada uno tenía tribus representativas; tres en cada ubicación frente a cada lado, los sacerdotes y los levitas; todo enfrentaba el tabernáculo. Todo enfrentaba al Santo de los Santos donde Dios tenía comunión con Israel.

De acuerdo con Números 1 y el versículo 3, los soldados podían tener veinte años de edad. De acuerdo a Números 8, versículo 24, los levitas podían tener 25 años de edad. Pero los sacerdotes que servían en el templo debían tener, por lo menos, 30 años de edad: Números 4, versículo 3. ¿Por qué? La adoración era la prioridad, y el liderazgo de adoración exige el nivel más alto de madurez … madurez.
La primera ofrenda que se introdujo, en Levítico capítulo 1, versículos 1 al 9 -la ofrenda encendida- fue llamada la ofrenda ascendente, la que las personas ofrecían cuando ascendían a Dios; y de esta ofrenda, el 100 por ciento se quemaba en el altar. Toda iba a Dios … el símbolo de la adoración. De hecho, con el tiempo, el altar llegó a ser conocido como … era el altar de bronce, pero se hizo conocido como el altar de la ofrenda encendida, porque la ofrenda inicial -la ofrenda ascendente mediante la cual usted empieza su adoración- se quema toda, todo es ofrecido a Dios. Esto representa la esencia de la verdadera adoración. Se dedica únicamente a Dios, como el incienso. Todo es para Dios y para nadie más. Esta es la orden divina.
El tabernáculo era el lugar de adoración.

Más tarde, cuando el templo fue construido, el templo se convirtió en el lugar de adoración. Cuando uno mira a Isaías capítulo 6, se ve una imagen de Dios alto y sublime, majestuoso, en Su templo celestial -en la visión que se le dio a Isaías- y Él está rodeado de, básicamente, seres adoradores de Su propia creación llamados ángeles, adorando. Los ángeles son criaturas adoradoras. Tienen cuatro alas, que expresan adoración … cubriendo sus rostros, para que no puedan ver el resplandor pleno de Su presencia, Él es demasiado glorioso. Cubren sus pies, porque el suelo sobre el que están parados es santo.  Cuatro alas para adorar, dos para volar en servicio. La adoración es la prioridad.
Salmo 95, versículos 6 y 7: “Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios;”  Eso expresa la actitud de la verdadera adoración.  

En el Nuevo Testamento, un par de pasajes para llamar su atención sólo para ayudar a definir el mandato bíblico a la adoración, como una prioridad. Romanos, capítulo 12 [1 y 2]: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Somos llamados a la adoración aceptable … a un servicio espiritual que sea aceptable a Dios. Y con el fin de hacer eso, tenemos que tener un tipo de adoración -por favor, fíjense- que no sea conformada /de acuerdo a este mundo.
Lo que estamos viendo ocurrir en la iglesia evangélica de hoy es que la adoración está desapareciendo de la así llamada iglesia, y siendo reemplazada por cosas que son completamente conformadas a este siglo.
Debemos adorar a Dios de una manera que no es conforme a este siglo, sino que es un reflejo de mentes que han sido transformadas … por haber sido renovadas … por el Espíritu de Dios, a través de la Palabra de Dios, para ser consumidas con la voluntad del Señor, y no por las cosas que atraen al mundo.

En 1 Pedro capítulo 2 y versículo 5, Pedro dice que somos ‘piedras vivas edificadas como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo’.  Sólo quiero que entiendan que su vida es un llamado a la adoración. Su salvación lo convierte a usted en un adorador. Usted adora en el poder del Espíritu de Dios. En esa adoración, usted le da gloria a Jesucristo, Filipenses 3:3.  Usted ha sido redimido y transformado en un verdadero adorador, Juan 4:23 y 24, porque el Padre busca verdaderos adoradores que Lo adoren en espíritu y en verdad’. Usted debe presentar su cuerpo, todo su ser … como un acto de sacrificio espiritual aceptable a Dios en la adoración. Usted es ‘real sacerdocio, un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios.’

Esto es lo que significa ser cristiano. La adoración es la prioridad. La adoración es primero, antes que ministerio, siempre hay adoración. Fue Isaías, en el capítulo 6, quien fue llamado a  adorar por los ángeles antifonarios: "Santo, Santo, Santo … Santo, Santo, Santo", decían. Y, una vez que vio la santidad de Dios, fue destruido y asolado y aplastado y gritó que debería ser maldecido junto con Israel, porque tenía una boca sucia y vivía entre un pueblo de labios inmundos. Y el Señor envió un ángel con un carbón encendido sacado del altar y lo puso en su boca, porque la penitencia y la limpieza es dolorosa; esa es la imagen ahí. Y quedó limpio y su pecado fue limpiado. Y fue purgado. Y entonces, Dios dijo: "¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?" y él dijo, "Aquí estoy, envíame a mí."  Y el Señor lo envió.   El servicio siempre sigue a la adoración. Es la visión de Dios la que llega /viene primero, como lo hizo para Isaías.

Así que la adoración es esencial, porque es un mandato en la Escritura. Es LA prioridad. Antes de que seamos cualquier otra cosa, somos adoradores del Dios verdadero, el Dios que no sólo es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, sino que es el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. De hecho, estaría bien, creo, que dijéramos de nosotros mismos que no somos solamente creyentes en Jesucristo, no sólo somos cristianos, sino que somos adoradores de Dios a través del poder del Espíritu, quien da toda la gloria a Cristo. Somos adoradores. Nuestra adoración no es personal y privada, intuitiva, un tipo de espiritualidad intuitiva, mística; nuestra adoración es del verdadero Dios revelado en las Escrituras.


Ahora bien, hay una segunda … hay una segunda cosa a considerar.
Cuando pensamos en lo que es LA prioridad -y es la adoración- también podríamos preguntarnos qué tan influyente es nuestra adoración, o, qué tan vastas son las implicaciones de nuestra adoración. Y la respuesta a eso es: El cómo adoramos … influye en todo, absolutamente todo.
Toca /afecta /alcanza toda la vida, absolutamente toda la vida. Este es un tema tan vasto, que no puedo cubrirlo todo.

Pero el cómo uno adora es la cosa más definitoria acerca de su vida. La adoración superficial, la adoración poco profunda, la adoración equivocada, inutiliza, debilita, le roba a Dios lo que es Suyo por derecho, limita su utilidad … denigra … toda su experiencia cristiana. Tenemos que adorar en la forma correcta, para darle a Dios lo que es debido, y para ponernos en una posición de ser más útiles … a Dios.

El tiempo y la eternidad son determinados por la naturaleza de la adoración de una persona. La adoración aceptable toca toda la vida, así también lo hace la adoración inaceptable.
Vamos a hablar de eso, en primer lugar.
¿Cuáles son las formas en las que NO queremos adorar?  ¿Qué es la adoración inaceptable; la adoración que tiene una influencia negativa, un mal efecto, un mal resultado?  Hay cuatro tipos. Y tenemos que reflexionar sobre éstos. Cuatro tipos de adoración que no son adoración aceptable a Dios:

Número uno: la adoración de falsos dioses. Ya hemos visto eso en los mandamientos de Éxodo 20 y Deuteronomio 5. La adoración de falsos dioses … de cualquier tipo. Romanos 1 habla de cuán inaceptable es esto. Romanos 1, versículo 20: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.”  
Esta es adoración inaceptable.  Adoración inaceptable.
Falsos dioses, eso es lo que hace el mundo.  Por cierto, Romanos 1 es justamente un ciclo que pasa todo el tiempo. Romanos 1 describe toda la historia humana, los hombres rechazan al Dios verdadero, y adoran a dioses falsos. Esa es la forma en que siempre ocurre, la forma en que siempre pasa. Usted puede ver en el Antiguo Testamento y encontrar todo tipo de ilustraciones de esto. Hay varios de ellos hacia los que voy a llamar su atención, porque es muy importante conocer la enseñanza bíblica acerca de esto y meterse un poco en el Antiguo Testamento.
Job 31, versículo 24: ‘Si pongo mi confianza en el oro, y al oro fino llamo mi confianza; si me enorgullecí porque era grande mi riqueza, y porque mi mano había asegurado tanto; si hubiera mirado al sol cuando resplandecía, o a la luna yendo en todo su esplendor, y mi corazón hubiera sido secretamente seducido y mi mano tirado un beso de mi boca al sol o a la luna, eso también habría sido una iniquidad llamando al juicio, porque yo habría negado al Dios de las alturas.” [traducido del inglés]. Si adoro el oro, o si adoro a un ídolo hecho de oro, o si adoro a la luna o al sol como hacen los paganos, he negado al Dios verdadero.

Atrás, en Deuteronomio capítulo 4, lo tenemos en otra forma; versículo 14: “A mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseñase los estatutos y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis a tomar posesión de ella. Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego; para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra, figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire, figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra. No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.”
No adoren animales. No adoren a las estrellas; de nuevo, la creación celestial.
Hay advertencias bíblicas sobre cualquier supuesta deidad, que adorar algo creado es realmente adorar demonios.

Cuando usted va al Antiguo Testamento puede escuchar a Isaías denunciar esto, puede escuchar a Ezequiel denunciarlo, puede oír a Jeremías denunciarlo, a Daniel denunciarlo . Se denuncia en el Nuevo Testamento, un par de veces en el libro de los Hechos, en el libro de Apocalipsis: la adoración de cualquier dios falso.

Quizás el más memorable de todos estos pasajes es el capítulo 44 de Isaías, y creo que es muy digno de leérselo a usted, porque muestra el disparate /la locura/insensatez de este tipo de adoración /culto.  Versículo 12: “El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya.” -trabajando realmente duro con una herramienta cortante sobre el fuego del herrero- El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa. Corta cedros, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia. De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él.”
¡Qué ridículo es eso … hacer un dios con sus propias manos! Tomar un árbol, usar un poco para hacer pan, algo de él para dar calor, y algo de él para hacer un dios.
Dios no mira con buenos ojos la adoración /el culto de un dios falso. Hay un movimiento hoy -un movimiento muy popular- que dice que Dios acepta la adoración de un dios falso, si eso es todo lo que usted conociera. Que, de alguna manera, Dios pasará por alto el hecho de que usted esté adorando a un dios falso y que, en base a esa especie de “noble esfuerzo”, Él se lo llevará a Su cielo.
No es verdad. Es inaceptable adorar a un dios falso.

En segundo lugar -otra forma de adoración inaceptable- es inaceptable adorar al Dios verdadero en una forma equivocada. Es inaceptable adorar al verdadero Dios en una forma equivocada.
En Éxodo 20 … al pueblo de Israel se le dijo que no tuvieran una imagen tallada; eso está en el capítulo 20. No les tomó mucho tiempo … en el capítulo 32 … ya tenían una imagen tallada … ¡ya tenían una imagen tallada!  Y, de hecho, tan rarísimo es esto que hicieron con oro un … ¿qué? … becerro, versículo 8, Éxodo 32; el Señor le habla a Moisés acerca de esto, dice: “Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.”  Esa es la parte más extraña, ¡estaban adorando al verdadero Dios de Israel que los sacó de Egipto, en la forma de un becerro de oro!

Es inaceptable adorar a un dios falso. Es igualmente inaceptable adorar al verdadero Dios en una forma equivocada.
Y, por cierto, miles fueron muertos ese día … miles fueron muertos ese día.
Me preocupa que en el día en que vivimos, en el llamado mundo evangélico, hay una gran cantidad de personas que dicen que están adorando a Dios … pero lo están adorando en una forma equivocada, en una forma creada por ellos. Han diseñado su propio Dios … a su propio gusto. Han … encontrado a un Dios con el que se sienten cómodos … no el Dios de la Biblia … sino el Dios de su propia intuición.
Y dicen: “Sí, yo creo en Dios; sí, adoro a Dios”, pero al Dios que ellos adoran -escuchen- se accede a través de uno mismo … tienen acceso a este Dios a través de su intuición.

Este es el Dios que … les gusta. Este es el Dios terapéutico, que les habla en lo profundo de sus corazones … que les habla en éste o ése evento de la vida. Este no es el Dios de la Biblia … Este no es el Dios que está sobre ellos. Este no es el Dios que es santo. Este no es el Dios que es juez. Este no es el Dios que es todo glorioso en belleza y poder y majestad. Este no es el Dios asombroso /imponente /fomidable.
Para decirlo de otra manera, como lo dice David Welles: éste es el dios interior y no el Dios exterior.
El dios interior es el dios que la gente hace, con el que se siente cómodo. Éste es la fabricación de su propia intuición espiritual corrupta.
Este no es el Dios exterior de la revelación divina. Dios … se enoja cuando usted adora a un dios falso, o cuando adora a uno que usted dice que es el verdadero Dios … en una forma de su propia fabricación /hechura. … Eso es inaceptable.

En tercer lugar, se podría decir que otra forma de adoración inaceptable es la adoración del verdadero Dios en un estilo propio. Usted encuentra ilustrado esto, por ejemplo, en Levítico capítulo 10. Una vez más, no pasó mucho tiempo después de que estos mandamientos fueron dados por Dios, siendo el principal que se le adore a Él en una forma verdadera, para que la gente violara eso. En Levítico 10 está la historia de Nadab y Abiú, los hijos de Aarón, quienes tomaron sus respectivos braseros y ofrecieron fuego extraño delante del Señor, entrometiéndose en el oficio sacerdotal de una manera que era una violación al plan ordenado por Dios, y a la revelación. Salió fuego de la presencia del Señor y los consumió, y murieron delante del Señor.
No sólo se tiene que adorar al Dios verdadero, en la forma verdadera, como un espíritu y no como un ídolo, sino que en la verdadera forma que … Él … ha … ordenado.

Y, en cuarto lugar, otra forma inaceptable para adorar a Dios es adorar al Dios verdadero con una actitud equivocada … adorar al Dios verdadero con una actitud equivocada.
Se podría realmente estar adorando al verdadero Dios.  Usted podría en realidad estar adorando al verdadero Dios, como espíritu, no en una forma fabricada por el hombre; usted podría estar adorando al verdadero Dios, como espíritu, en formas en que la Escritura dice que debemos adorarlo … pero usted podría estar haciéndolo con la actitud equivocada. Esto es con hipocresía, legalismo, formalidad, ritualismo.

De todos los profetas que tratan con esto en el Antiguo Testamento, y hay muchos, tal vez Malaquías es tan conciso como cualquier otro.    
Malaquías 1, versículo 6: “El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?  En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo.” En vez de traer lo mejor, traen lo que está podrido y no se puede comer. “Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable.” Ustedes me deshonran cuando piensan tan poco en la ofrenda que me traen, que me traen lo que es corrupto.
“Y cuando” -versículo 8- “ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo?”  
¿No se supone que el animal debe ser perfecto?  “Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos. Ahora, pues, orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si hacéis estas cosas? dice Jehová de los ejércitos. ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde?
Ustedes son falsos; su religión es falsa, sus ofrendas son falsas, sus fuegos -los fuegos del sacrificio- son inútiles.  “Yo no tengo complacencia en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda. Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos. Y vosotros lo habéis profanado …”
Versículo 13: “Habéis además dicho: !!Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos;”  En otras palabras, ustedes están cansados de todas estas ofrendas; están sólo representando /cumpliendo.  “... y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice Jehová. Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos,”

Miren el capítulo 3. Él dice en el versículo 8: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos,”
Versículo 13: “Vuestras palabras contra mí han sido violentas [arrogantes, dice el inglés], dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti? Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?  Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon.”
Todo era hipócrita/fingido, falso, por cumplir/mecánico, ritualista, legalista … falsa adoración.
Amós, capítulo 5 [v.23], "Quita de mí la multitud de tus cantares,”  [“Alejen de Mí el ruido de sus canciones,” dice la versión en inglés], Él dice: sus corazones no están en lo correcto, su música es una abominación para Mí.

Así que cuando hablamos acerca de la adoración que es inaceptable, es:
- la adoración a un dios falso;
- la adoración al verdadero Dios en una forma equivocada;
- o la adoración al verdadero Dios en una forma correcta -como espíritu- pero en un estilo propio, como si uno pudiera inventar sus propias formas de adoración;
- o, la adoración al verdadero Dios, en una forma correcta, a través de las formas correctas, pero con un corazón equivocado.
Todo esto es adoración inaceptable … y afecta cada parte de la vida. ¿Cuánto impacta /influye esto? Es devastador. La gente que hizo esto murió. Personas que hicieron esto fueron sancionadas y juzgadas por Dios … da lugar a culpabilidad, y al juicio y a la condena.
- Dios debe ser adorado como el Dios verdadero;
- de la verdadera manera, como espíritu eterno;
- en la forma verdadera que la Escritura nos llama a adorar;
- y con una actitud de corazón verdadera. … Entonces llega a ser adoración aceptable.

¿Qué es adoración aceptable? Y vamos a terminar con esto, miren el Salmo 24, versículo 3: “¿Quién subirá al monte de Jehová?” ¿Quién puede llegar/acercarse a adorar? “¿Y quién estará en su lugar santo?  El limpio de manos y puro de corazón;” -usted está limpio en el interior, está limpio en el exterior. “El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación.  Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.”

La adoración aceptable es lo más definitorio en su vida.
El objetivo de la salvación es producir adoradores.
Dios quiere ser adorado … aceptablemente.
Somos, en primer lugar y más allá de cualquier otra cosa, adoradores del Dios vivo y verdadero.
Uno escucha a toda esta gente hoy que dice: ‘Bueno, sí, yo creo en Dios y creo en Jesús, pero no voy a la iglesia. Tengo una fe muy personal.’
Si usted no tiene hambre y sed de la expresión colectiva de adoración, es muy posible que, probablemente, no sea cristiano. O, si lo es, está en muy, muy profunda desobediencia.
Somos esos que adoran en el espíritu de Dios y dan gloria a Jesucristo. Esto es lo más destacado de nuestras vidas.
Adoración personal, sí, en la forma verdadera, adoración desde el corazón en todo momento; pero también un hambre por la expresión colectiva de adoración y alabanza que viene cuando el pueblo de Dios se reúne.
No abandonamos la congregación de todos nosotros juntos. Nos reunimos como esos que son verdaderos adoradores. De hecho, para nosotros, es el punto culminante. No vemos la hora … de reunirnos con el pueblo de Dios, para ofrecer adoración a nuestro Redentor.

Esa adoración toma un montón de formas.
La verdadera adoración afecta todas las áreas de nuestra vida. Romanos 14:18 dice que como usted adora afecta al trato que le da a otros cristianos. Ese es un asunto de adoración aceptable.
Romanos 15:16 nos dice que ganar a los perdidos es una forma de adoración.  
Efesios 5:10 dice que caminar en la luz es adoración aceptable.
Filipenses 1:11, Filipenses 4:8 dice que la santidad personal es adoración aceptable.  
1 Timoteo 2:3, el orar por los demás es adoración aceptable.  
1 Timoteo 5:4, la gratitud es adoración aceptable.
1 Pedro 2:20, el sufrimiento por hacer lo justo es adoración aceptable.

Todo en nuestras vidas, hecho por el poder del Espíritu para gloria de Dios se convierte en adoración aceptable.  Hebreos 13:15 y 16 en cierto modo lo redondea: “Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre. No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos son los sacrificios que agradan a Dios.”   
Con alabanza, con darle gracias, ¡con toda forma de hacer los que es bueno y compartir con otros! Todo eso constituye adoración … adoración.

Este es el elemento /componente más definitorio en nuestra vida: complacer a Dios haciendo lo que a Él le agrada, como un acto de adoración. Y culmina en la alabanza corporativa colectiva. ‘A través de Él, ofrezcamos continuamente sacrificios de alabanza a Dios.’

Bien, hemos cubierto un par de los cuatro puntos que quería darles a modo de introducción. Y sé que es básico, pero la próxima vez vamos a comenzar con los dos restantes y luego seguiremos adelante.

Padre, te damos gracias por el tiempo de esta noche para pensar acerca de la adoración, por enfrentarnos con lo esencial que es, en realidad. Para hacernos la pregunta: ‘¿Realmente entiendo lo que es la adoración y soy realmente un verdadero adorador? ¿Estoy adorando en espíritu y en verdad?’ Para considerar la prioridad de la adoración … y para considerar lo que es adoración aceptable. ¡Es tan fundamental, tan definitoria! Antes de que seamos ninguna otra cosa, somos adoradores. El mandamiento más grande … es un mandato a adorar, a amarte con todo nuestro corazón, alma, mente, fuerza … esa es la esencia de la adoración. Cualquier cosa menos que eso es un fracaso en darte la adoración que Tú mereces.  Que podamos adorarte a Ti y sólo a Ti.   Que podamos adorarte a Ti como realmente Eres, el Dios que Tú eres en realidad. Que podamos adorarte en las formas en que Tú nos ha dicho que te adoremos. … Que podamos adorarte en todo momento, en todas las situaciones, dándote siempre gloria a Ti, porque Tú eres digno más allá de nuestra comprensión. Gracias por crear en nosotros la vida … que es eterna … y divina, que nos capacita para adorarte a Ti. Bendecimos tu nombre. Aumenta nuestra adoración, te rogamos … en el nombre de Cristo. Amén.

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